El 1º de noviembre entró en vigor el Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio para Uruguay, Islandia y Noruega. Aunque en esta primera etapa bilateral no hay cambios significativos para el sector lácteo, la futura ratificación por parte de Suiza promete liberar el acceso de quesos originarios del bloque sudamericano con arancel cero y establece cuotas de ingreso para otros productos del rubro.
Las principales novedades comerciales en materia de acceso se centrarán en la relación con el mercado suizo. Una vez que este país ratifique internamente el tratado, el Mercosur se beneficiará de contingentes de 300 toneladas para leche y nata frescas, y de 100 toneladas para manteca y butter oil.
Como contrapartida, el Mercosur otorgará a los países de la EFTA un cupo de 990 toneladas para quesos, 50 toneladas para fórmulas infantiles y una reducción progresiva de aranceles para helados en un plazo estipulado de 15 años. Otros bienes como el yogur, el suero y algunas categorías de manteca tendrán un contingente arancelario diferencial conjunto, mientras que la leche en polvo quedó mayormente excluida de los beneficios, salvo dos líneas arancelarias.
En el caso de Islandia y Noruega, socios con los que el acuerdo ya está plenamente operativo para Uruguay, el impacto comercial es casi nulo, dado que el primer país excluyó los lácteos de la negociación y el segundo prácticamente no otorgó preferencias arancelarias. Por otro lado, el pacto introduce normativas estrictas sobre Indicaciones Geográficas que protegen once nombres de quesos de origen suizo.
En Uruguay, esto implicará restricciones de exclusividad para los términos Gruyère y Sbrinz, los cuales solo podrán seguir siendo utilizados comercialmente por aquellos productores que demuestren fehacientemente su uso previo al 17 de noviembre de 2012 y al 1 de enero de 2021, respectivamente.



