La cabaña de la familia Fillat Quagliotti remata este sábado 14 en Durazno una oferta de 60 carneros 2d MO Merino Dohne, con un promedio de 16,2 micras y datos de Flock Testing. En un contexto de buenos valores para carne y lana fina, la raza vuelve a posicionarse como alternativa estratégica.
Este sábado 14 de febrero, desde las 17 horas y en el propio establecimiento sobre ruta 19 km 35, en Durazno, La Empastada realizará su remate anual de Merino Dohne superfino, con una oferta de 60 carneros 2 dientes MO, 100% a pasto y con información objetiva de Flock Testing.
Más allá de la propuesta puntual, el evento se da en un momento particular para la producción ovina: con señales firmes tanto en el mercado de carne como en el de lanas finas, el doble propósito vuelve a ganar terreno en la toma de decisiones de los productores.
Origen y expansión de una raza que marcó tendencia
El Merino Dohne nace en Sudáfrica en 1938, a partir de la cruza entre Merino tipo Peppin (Merino Australiano) y Merino Alemán orientado a carne. La selección estuvo enfocada desde el inicio en alta fertilidad, rápido crecimiento, habilidad materna y producción de lana merino fina de calidad.
En 1966 se conforma la Sociedad de Criadores en Sudáfrica y comienza la evaluación objetiva de la raza. Décadas más tarde, en 1998, la Dohne se introduce en Australia, donde su expansión fue muy rápida, con cientos de criadores registrados y un sistema de evaluación genética consolidado. Estudios estiman que la genética Dohne llegó a representar cerca del 22% del total de las ovejas reproductoras en Australia.
En Uruguay, la raza ingresa en 2002, cuando Cabaña Tres Árboles importa los primeros tres carneros, introduciendo la genética en el país y en Sudamérica. Actualmente se estima que entre 7% y 10% del stock ovino nacional presenta alguna influencia Dohne, lo que equivale a unas 700 mil ovejas en sistemas comerciales y cruzas con Corriedale o Merino.
El equilibrio entre lana fina y carne
La principal fortaleza del Merino Dohne es su balance productivo. Produce lana merino de finuras competitivas —como en este caso, con un promedio de 16,2 micras—, y al mismo tiempo ofrece altas tasas de crecimiento y buen rendimiento carnicero.
Ese equilibrio lo posiciona como una alternativa atractiva para sistemas que buscan ingresos por ambos productos, sin resignar calidad en ninguno de los dos rubros.
Además, se trata de una raza rústica, seleccionada originalmente en condiciones ambientales exigentes en Sudáfrica, lo que le otorga buena adaptabilidad a distintos ambientes. En sistemas pastoriles uruguayos, esa combinación de rusticidad y eficiencia productiva resulta un atributo clave.
Diversos estudios realizados en el país señalan que la incorporación de genética Dohne impulsa la producción de carne sin sacrificar la lana fina, y mejora aspectos reproductivos y de conformación de canal, elementos centrales para la rentabilidad del sistema.
La propuesta de La Empastada
La Empastada —miembro de las sociedades de criadores vinculadas a la raza— ofrecerá este sábado 60 carneros 2d MO Merino Dohne superfino, con datos objetivos y criados 100% a pasto.
Las condiciones de venta incluyen 180 días libres, 5% de descuento por pago contado, flete gratis y descuentos adicionales por preofertas y retiro en el día.
En un escenario donde tanto la carne ovina como la lana fina muestran señales de firmeza, la apuesta por genética doble propósito vuelve a estar en el centro de la escena productiva.
El remate será transmitido en vivo por Clic Rural.
Acá podés ver el catálogo con toda la oferta de La Empastada.


