Suscribete a nuestro Newsletter
Martín Aguirrezabala (izqu) y Marcelo Toneguzzo (der) en la jornada de Fucrea.

La familia Toneguzzo abrió las puertas de su establecimiento La Guarida en una jornada por los 60 años de Fucrea, donde repasaron su historia productiva y los desafíos de un sistema que combina lechería, agricultura y ganadería. Desde un tambo de 40 vacas hasta una empresa de casi 7.000 hectáreas, el crecimiento se apoyó en trabajo, integración familiar y diversificación.

La celebración de los 60 años de Fucrea tuvo uno de sus hitos este viernes con una jornada de porteras abiertas en el establecimiento La Guarida, del CREA Cololó, donde la familia Toneguzzo Besozzi compartió su experiencia productiva y empresarial.

Allí, Marcelo Toneguzzo, principal de la firma, repasó en diálogo con Informe Tardáguila el camino recorrido desde los inicios del emprendimiento, marcado por la lechería, hasta la construcción de un sistema diversificado que hoy integra agricultura, riego, ganadería y tambo. Un proceso que combinó expansión, aprendizaje y adaptación a distintos contextos, sin perder una lógica de trabajo sostenido en el tiempo.

¿Cómo fue el proceso de crecimiento de la empresa desde aquellos inicios en la lechería?

Es un largo camino. Arrancamos cuando nos casamos con mi señora y al poco tiempo nos metimos en un grupo CREA lechero. Ahí empezó todo, trabajando y creciendo de a poco. Arrancamos con 40 vacas y después fuimos incorporando la agricultura. Hoy tenemos un sistema más integrado, con tambo eficiente, agricultura con riego y una pata ganadera que en los últimos años tomó mucho más peso.

¿Qué rol viene jugando la ganadería dentro del sistema?

En los últimos dos o tres años le dimos mucha importancia. También se dio que agarramos un buen momento y conseguimos arrendar campos en Cuchilla del Fuego, cerca de Guichón. Ahí hacemos toda la cría, y después los terneros vienen al sur para la recría y la invernada. Los machos los terminamos en encierro.

En el caso del tambo, ustedes tienen una particularidad: crían todos los machos.

Sí, nosotros nunca vendimos un macho. Siempre criamos todos los terneros. Van primero a pradera y después pasan a encierro. Para nosotros no es complicado y tenemos muy buenos resultados con el Holando.

Hoy muchos sistemas están cruzando con razas carniceras. ¿Lo manejan ustedes?

No inseminamos con razas carniceras, pero hacemos algo parecido. Inseminamos las vaquillonas Holando y después el repaso lo hacemos con toro Angus. Es una forma de lograr un ternero cruza, manteniendo también facilidad de parto en las categorías más jóvenes.

Pasaron momentos muy duros, como la crisis de 2001. ¿Qué aprendizajes quedaron de esa etapa?

Fue muy complicado. Entre la aftosa y problemas en los cultivos nos golpeó fuerte. Pero siempre fuimos para adelante. Con mi señora nunca nos achicamos y seguimos apostando al crecimiento.

¿Cómo ves el futuro de la empresa hacia adelante?

Yo soy optimista. Vamos a seguir avanzando en riego, hacer más agricultura y seguir creciendo en el norte.

El riego es uno de los pilares del sistema hoy. ¿Qué les permite?

Hoy tenemos unas 228 hectáreas bajo riego. Nos permite asegurar comida para el tambo y para el corral. Por ejemplo, en un año malo como este para el maíz de primera, el riego nos da respaldo. Nos asegura el maíz y eso es clave para sostener el sistema.

Suscribete a nuestro Newsletter

Destacado semanal

Tardáguila Agromercados - Powered By InfinitWorks.