
Los tres principales consorcios de ventas por pantalla resolvieron avanzar en una instancia de diálogo con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), con el objetivo de plantear inquietudes y aportar soluciones frente a un problema sanitario que ha ganado terreno en los últimos años, como lo es la garrapata.
El presidente de Lote 21, el Ing. Agr. Santiago Gaudín, explicó que esta iniciativa surge en un contexto donde el ectoparásito ha recrudecido su presencia, afectando zonas que históricamente no registraban dificultades. La situación, según remarcó, exige una respuesta coordinada y activa por parte de todos los actores de la cadena.
Una problemática que se agrava
Gaudín señaló que la solicitud de reunión con las autoridades “es una iniciativa que se viene conversando informalmente desde hace un tiempo, cuando evidentemente la garrapata ha tomado más fuerza. No es algo nuevo, pero últimamente se han complicado lugares que no eran complicados y los que eran complicados se han complicado mucho más”, sostuvo.
En este contexto, el titular de Lote 21 dijo: “entendemos que la quietud en estos casos es sentencia. Entonces pensamos que teníamos que ser más proactivos y tomar las medidas que desde nuestro lugar estén disponibles para ayudar a que toda la cadena salga adelante”, afirmó.
Desde la visión de las pantallas, el problema excede la operativa comercial. Gaudín remarcó que “no es solo vender y entregar un ganado. Hay que mirar el bosque y no el árbol, porque esto termina afectando el estatus sanitario de Uruguay como exportador y como parte de la cadena cárnica mundial”.
La decisión de involucrarse activamente en la problemática sanitaria responde, según Gaudín, a la responsabilidad que tienen los distintos eslabones del negocio. En ese sentido, subrayó que el aporte de las pantallas “es un pequeño grano de arena, que por ahí no tendrá mucho impacto directo, pero sí puede derramar en toda la cadena, y esa es la intención que tenemos”.
Logística
Uno de los efectos más visibles del endurecimiento de los controles sanitarios ha sido la alteración en la dinámica de los remates. La exigencia de “carga cero” en los animales —condición necesaria para su movimiento— ha generado demoras que afectan la fluidez del negocio, dificultando la logística de estos sistemas de venta. “La carga cero en un animal lleva tiempo y eso ha venido dilatando y demorando lo que son las cargas. Estamos haciendo remates cada 15 a 20 días, y es muy difícil que un remate termine, se cargue todo y no se cruce con el siguiente”, explicó.
Pese a las dificultades que se generan en la logística, Gaudín respaldó el accionar del MGAP en materia de control. “Creo que cada uno tiene que cuidar su trabajo. Es entendible que el Ministerio haga lo posible para que la garrapata, si no se puede erradicar, al menos se pueda controlar”, señaló.
Más allá del rol del Estado, el presidente de Lote 21 “es un trabajo que hay que hacerlo entre todos”.

