La 29.ª edición del Anuario de la DIEA, presentada en el 60.º aniversario de la oficina, muestra suba de la tierra, más vacunos, mayor consumo de carne bovina y recuperación de la pesca, con el golpe del déficit hídrico en los cultivos de verano.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) presentó la 29.ª edición del Anuario Estadístico Agropecuario, elaborado por la Oficina de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), em coincidencia con los 60 años de la oficina, cumplidos el 26 de octubre. Participaron de la conferencia el ministro Dr. Alfredo Fratti, el coordinador de la DIEA, Ing. Pablo Couto, y la coordinadora del anuario, Ing. Daiana Martin. Fratti afirmó que la publicación trae “buenas noticias”, con indicadores de mejora en la economía y en el trabajo.
En el plano macroeconómico, Couto destacó el aumento del PIB y la baja de la tasa de desempleo general, de 8,2% a 7,5%, mientras que en las zonas rurales cayó 0,5% y quedó en 7,1%. La inflación anual se ubicó en 3,11%, dentro del rango meta de 3% a 6%. En el mercado de tierras, el precio promedio de la hectárea de uso agropecuario aumentó 5,3% frente a 2024 y llegó en 2025 a US$ 4.178. Se registraron 1.718 operaciones de compraventa sobre 258.942 hectáreas. Los arrendamientos fueron 1.251, con un precio promedio de US$ 130 por hectárea al año y 385.593 hectáreas transadas. En ambos casos la cantidad de operaciones subió levemente respecto del año anterior.
En ganadería, las existencias de vacunos subieron a 11,6 millones de cabezas (11,4 millones el año previo) y las de equinos a 404.000 (397.000), mientras que los ovinos bajaron a 4,8 millones, desde 5,4 millones. El consumo de carne vacuna por habitante pasó de 48,3 a 50,2 kilos por año, y el de carne ovina cayó de 2,6 a 2,3 kilos. La producción de carne alcanzó 1.245.000 toneladas de vacuna y 32.000 de ovina.
En agricultura, el área de trigo y cebada tuvo una pequeña caída, y creció la de colza. Los cultivos de verano 2025-26 fueron afectados por el déficit hídrico, con una fuerte pérdida de rendimientos, sobre todo en soja, cuya producción cayó 50%. Couto explicó que esto se reflejará el año próximo en menores exportaciones de soja. El arroz, en cambio, no tuvo problemas hídricos y mantuvo un comportamiento similar al del año anterior, con 9.370 kilos por hectárea.
En comercio exterior, la exportación ganadera creció 24% en dólares y la forestal, zona franca incluida, cayó 9%. El sector pesquero se reactivó con un aumento de 20% frente a un período marcado por problemas vinculados al puerto y a las embarcaciones, y las exportaciones agropecuarias subieron 7,1%. La carne bovina y la forestación pesan cerca de 25% cada una en el total exportado, la actividad cerealera 22% y los lácteos 8,3%.
Al cerrar, Couto destacó el compromiso de los técnicos que durante seis décadas generaron estadísticas oficiales mediante encuestas, censos y registros administrativos, protegidas por el secreto estadístico.



