
Claudio Corso, director de Albasoft, explica cómo la empresa desarrolla software 100% uruguayo para gestionar desde la entrada del ganado en pie hasta la exportación del producto terminado.
Con 34 años de trayectoria en la industria cárnica, Albasoft se consolidó como uno de los principales proveedores de software para frigoríficos en Uruguay y con presencia regional. Más del 50% de las plantas exportadoras del país utilizan su sistema, que integra producción, logística, administración y contabilidad en una única plataforma.
En un sector donde la trazabilidad, la eficiencia operativa y la confiabilidad de la información son claves, la compañía apuesta por soluciones desarrolladas íntegramente en Uruguay y adaptadas a la realidad industrial de las plantas frigoríficas. Además, comenzó a incorporar herramientas de inteligencia artificial para optimizar procesos comerciales y productivos.
¿A qué se dedica Albasoft y cuál es su enfoque dentro de la industria de la carne?
Nosotros somos una empresa de software especializada en todos los procesos de la industria de la carne. Básicamente cubrimos desde que entra el animal en pie a la planta hasta que sale el corte en una caja por la otra punta.
El sistema controla todas las etapas intermedias: recibimos los animales en pie, etiquetamos la faena, registramos el cuarteo, registramos la entrada al desosado, calibramos los cortes, emitimos las etiquetas de las cajas, hacemos el paletizado y mostramos dónde están los pallets con una ubicación visual en los depósitos.
Después armamos la salida, que puede tener dos destinos: mercado interno o exportación. En el mercado interno simplemente se lee la etiqueta de la caja y se despacha. En exportación hay todo un proceso logístico donde se registra la venta al exterior, quién es el cliente, las especificaciones del producto, se planifica cuándo llega el contenedor y qué va dentro. Luego se despacha con una serie de controles intermedios.
Además, arriba de todo eso montamos la contabilidad y la administración. Todo el proceso de la planta está integrado en un solo producto.
¿El desarrollo de esa tecnología se hizo completamente en Uruguay?
100% uruguayo.
¿Hace cuánto trabajan con la industria en Uruguay?
34 años.
¿Qué participación tienen hoy en el mercado local?
Más del 50% de las plantas exportadoras de Uruguay usan nuestro sistema.
¿La estrategia de la empresa contempla expansión regional o están focalizados en Uruguay?
Hoy tenemos un cliente en México, tuvimos uno en Chile y uno en Paraguay, y estamos en negociaciones con plantas en Argentina. A partir de marzo vamos a retomar esas gestiones.
La gestión de la información es un punto sensible. ¿Cómo manejan el tema de los datos y el riesgo operativo?
Todo está en un servidor central propiedad de cada planta. La tendencia hoy es trabajar en la nube, pero las plantas frigoríficas son plantas industriales y no pueden depender de una salida a internet para operar.
Si se cae internet, la planta tiene que seguir funcionando. No puedo parar una faena porque no tengo conexión. Siempre se trabaja con un servidor local instalado en cada planta. Eventualmente puede haber un servidor web contra el que se replica información, pero el servidor principal y toda la operación dependen del servidor local. Además, el volumen de información es tan grande que trabajarlo completamente en la web es bastante complicado.
¿Cómo están incorporando inteligencia artificial en la industria?
Nosotros tenemos un proyecto implementado para importadores de carne. Con inteligencia artificial les permitimos leer la etiqueta comercial que viene de origen y, a partir de esa etiqueta, armar el stock y controlar todo lo que entra y sale.
Una de las complejidades es que, por ejemplo, compran a cuatro frigoríficos distintos, todos con codificaciones diferentes de códigos de barras. Cuando llega el camión, primero tienen que controlar si lo que llegó coincide con lo facturado y después necesitan todo el histórico de fechas de vencimiento para hacer correctamente la rotación del stock. Ahí estamos aplicando inteligencia artificial.
¿La están usando en algún otro proceso?
Sí. También estamos empezando a trabajar en un proceso de análisis de cortes con imágenes para ayudar a que siempre generen el corte que mejor puedan vender.
Hoy, por ejemplo, cuando baja un bife angosto es el charqueador quien decide cuál es el destino de ese corte. Nosotros, con análisis de imágenes y tomando el peso del corte, vamos a poder indicar cuál es el mejor destino y cómo prepararlo.
Además, eso ayuda a controlar los procesos anteriores. Si el cuarteo se hizo mal, se pierde carne en el proceso. Y si no se bajó bien el corte, también se pierde carne. En ese sentido estamos empezando a trabajar con inteligencia artificial.

