
El mercado de lanas merino atraviesa un nuevo ciclo alcista que, en términos históricos, se ubica dentro de parámetros considerados normales. De acuerdo con un análisis elaborado por Andrew Woods, para la consultora Mecardo en Australia, la recuperación de precios registrada desde los mínimos de mediados de 2024 presenta características muy similares a los ciclos observados en las últimas cuatro décadas.
En términos nominales en dólares estadounidenses, el valor del merino ha aumentado un 79% desde el piso alcanzado en agosto de 2024, en un período de aproximadamente 20 meses. Este comportamiento se ubica levemente por debajo de la mediana histórica de los ciclos alcistas desde 1988, donde los precios suelen crecer en torno a un 105% desde el mínimo hasta el máximo, en un lapso cercano a los 23 meses.
En una visión más amplia, considerando los últimos 40 años, el aumento mediano entre pisos y picos de mercado se sitúa en 87%.
El estudio se basa en una serie de precios en dólares ajustados por inflación, tomando como referencia un indicador vinculado al diámetro promedio de la fibra merino desde mediados de la década de 1960 hasta la actualidad. A partir de esta serie se identificaron los distintos picos y valles cíclicos, lo que permitió comparar el comportamiento actual con los antecedentes históricos.
Bajo este enfoque, el ciclo vigente aún no ha alcanzado su punto máximo. Para alinearse con la mediana registrada desde finales de los años 80, el mercado debería registrar un incremento adicional cercano al 20% respecto a los valores de mediados de 2024, y extenderse aproximadamente tres meses más.
Si bien no existe una regla que determine que los ciclos deban replicar exactamente los patrones históricos, la comparación sugiere que la evolución actual se mantiene dentro de rangos esperables.
El análisis también incorpora el contexto global, marcado por factores geopolíticos y económicos que inciden sobre los mercados. El aumento en los precios del petróleo ha impactado en los costos de producción de materiales derivados, como plásticos y fibras sintéticas, al tiempo que contribuye a un escenario de menor crecimiento económico. Este entorno, vigente desde finales de febrero de 2026, aún no ha tenido un efecto directo sobre el mercado lanero, aunque se advierte que podría influir en la próxima fase del ciclo.
En ese sentido, se señala que, de prolongarse las tensiones geopolíticas —incluyendo conflictos en Medio Oriente y eventuales bloqueos en rutas marítimas—, podrían generarse condiciones que afecten negativamente la demanda y den lugar a una futura corrección de precios. Sin embargo, en el corto plazo, el comportamiento del merino continúa respondiendo a fundamentos propios del ciclo alcista.
La lectura histórica del mercado sugiere que aún existe margen para nuevas subas en el corto plazo, particularmente en los próximos dos a tres meses, antes de que el ciclo actual alcance una etapa más madura. A partir de la segunda mitad de 2026, el mercado podría enfrentar mayores presiones externas, condicionando su evolución futura.



