Durante el primer trimestre de 2026, las importaciones de vestimenta de los Estados Unidos registraron una contracción interanual de doble dígito, reflejando un comportamiento dispar según el tipo de fibra.
Las compras de indumentaria de algodón sufrieron un retroceso menor en comparación con las de fibras sintéticas, registrándose descensos de volumen inferiores al 10% en productos sin discriminar.
En materia de valores, los precios unitarios de ambos segmentos no presentaron fluctuaciones significativas y exhibieron estabilidad, con una leve baja en el algodón y un aumento marginal en las fibras sintéticas. No obstante, frente a los niveles de hace de cinco años, los valores actuales se mantienen firmes, reportando un incremento del 19% en los precios unitarios tanto para el algodón como para las fibras sintéticas, segmento este último donde la colocación de trajes creció un 6% interanual, mientras que la de vestidos cayó más de un 10%.
En contraposición al desplome de las demás materias primas, el rubro lanero mostró una marcada resiliencia en el mercado norteamericano, ratificando el interés vigente por este tipo de prendas.
El volumen importado de vestimenta de lana experimentó una caída de apenas el 3,4% durante el trimestre, logrando incluso un leve incremento en su valor total medido en dólares gracias a un fuerte aumento del 7,2% en el precio de los artículos terminados, impulsado por el alza de la lana en los últimos meses.
Asimismo, la perspectiva histórica respecto al quinquenio anterior resalta la fortaleza de la fibra: mientras que el volumen total de importaciones de vestimenta de EE.UU. se contrajo un 16% —con bajas del 20% en algodón y del 15% en fibras sintéticas—, el ingreso de manufacturas de lana se disparó un 55%, consolidando un aumento del 25% en su valor unitario.