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Ing. Agr. Andrés Fleitas, responsable de Fertilizantes en Prolesa

Andrés Fleitas, responsable de la Unidad de Fertilizantes de Prolesa, analizó el escenario actual del mercado de fertilizantes: precios corrigiendo a la baja en nitrógeno, fósforo sin grandes movimientos y potasio subiendo de a poco.

El mercado internacional de fertilizantes atraviesa uno de sus momentos más volátiles en años. Andrés Fleitas, responsable de la Unidad de Fertilizantes de Prolesa, lo explicó con precisión: tres factores confluyeron para hundir el precio de la urea en pocas semanas. Primero, China anunció la exportación de 3 millones de toneladas con precios piso que luego removió y volvió a aplicar, generando confusión entre los traders globales.

Segundo, la navegabilidad del estrecho de Ormuz mejoró y unos 20 cargueros cargados de urea del Golfo Pérsico pudieron retomar su camino. Tercero, Estados Unidos levantó las sanciones sobre la urea iraní, sumando volumen adicional al mercado. “Todo eso lleva el precio a la baja”, resumió Fleitas en diálogo con La Lechera.

El resultado es que la urea, que antes del conflicto rondaba los US$ 540-550 la tonelada, ya se acerca a los US$ 600 y la tendencia es que siga corrigiendo.

“Hasta que China esté en el mercado, que sería hasta octubre, no creo que vaya a subir”, dijo. 

La ventana exportadora china actuaría como techo de precio durante ese período. 

El problema del vacío logístico

La baja sostenida tiene una consecuencia que Fleitas marcó con claridad: los productores postergan la compra esperando precios más bajos, y eso genera un vacío logístico que termina siendo un problema.

Los tradings que operan con stock reducido no compran si no tienen venta cerrada, y cuando finalmente el mercado se activa, todos salen a buscar mercadería al mismo tiempo. “Se generan disrupciones de disponibilidad, quiebres de stock, espera de barcos”, explicó. Es un ciclo conocido que amenaza con repetirse, justo cuando los verdeos y la colza empiezan a demandar nitrógeno.

Para Prolesa, el escenario fue distinto. Fleitas contó que tomaron decisiones estratégicas de abastecimiento previas al conflicto que les permitieron transitar todo el período —antes, durante y después— sin ruidos de disponibilidad. “Venimos vendiendo bien, quizás un poquito por debajo de un junio promedio, pero bien.”

Vale recordar que en marzo el volumen vendido fue tres o cuatro veces superior a un marzo normal, lo que generó un diferimiento natural de la demanda hacia los meses siguientes. 

Fósforo: mercado quieto y dosis revisadas

El MAP y el DAP no tuvieron las mismas oscilaciones que la urea, pero tampoco están en un momento dinámico. La razón es doble: por un lado, muchos productores de DAP se volcaron a abastecer el sudeste asiático —India, África oriental, los tigres asiáticos— donde los precios son más atractivos, dejando a América Latina con menor oferta.

Por otro, Brasil y Argentina están quietos en sus compras, lo que reduce la tracción regional.

En Uruguay, el mercado local está trabajando con posiciones viejas y precios poco actualizados. El MAP ronda los US$ 920-930 la tonelada como referencia local, aunque hay posiciones a distintos valores según cuándo se adquirió el stock. El CFR de Brasil actual está en torno a los US$ 900, y con los costos de importación y márgenes se llegaría a valores superiores (US$/t 980), pero el mercado no ha repuesto tanto como para reflejar esos números.

Hay además un cambio de comportamiento en la demanda. Los productores están revisando las dosis de fósforo que aplican y volcándose hacia fórmulas de menor concentración, como el Súper Fosfato Simple (SSP). Las importaciones de SSP crecieron notoriamente respecto a otros años.

“La zafra de verano fue mala, entonces puede haber suelos con carga de fósforo acumulada. La lechería también está monitoreando bien la concentración y ajustando las dosis”, explicó Fleitas. 

Potasio: pocos jugadores, precios firmes

El potasio es el nutriente que menos ruido hace, pero sube lentamente. La producción mundial está muy concentrada en Canadá, Bielorrusia y Rusia, con Israel y Chile en un segundo nivel. Esos productores cerraron grandes contratos con China e India — algunos de los mayores importadores del mundo— y están, como dijo Fleitas, “vendidos para adelante”. No tienen apuro por bajar precios.

El resultado es una suba lenta pero sostenida, de US$ 5 a US$ 10 por tonelada, desde niveles que hoy rondan los US$ 500.

“No sería raro ver en la zafra de verano, cuando hay más consumo, niveles un poco por encima de los actuales”, advirtió. 

Para los sistemas lecheros intensivos, donde el potasio es parte central de la nutrición de pasturas, es una variable a monitorear de cara a la próxima zafra.

 

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