En febrero China impidió el ingreso de unas 350 toneladas de carne vacuna provenientes de ocho proveedores, de acuerdo con información de la Aduana china dada a conocer por la firma OIG+X.
De ese total, 34,4 toneladas eran de carne uruguaya originadas en cuatro distintos exportadores. Dos de esos rechazos se debieron a problemas sanitarios, uno por la aparición de la droga fipronil y otro por la presencia de fluazurón. Ambos productos son utilizados como garrapaticidas, aunque el segundo es de uso mucho más extendido que el primero, cuya resistencia en las garrapatas a esta altura es muy alta en el país.
Los otros dos rechazos están vinculados a problemas documentarios.
Todos los rechazos de carne uruguaya se dieron en el puerto de Shanghái.
Actualmente frigorífico San Jacinto perdió la habilitación para exportar al mercado de China por la presencia de fluazurón más allá de los límites permitidos en un embarque de carne que tenía fecha de producción de setiembre.
